viernes, 29 de noviembre de 2013

rositas



esta noche el borracho del noveno está gritando como nunca: malas palabras.
no sé si estoy de acuerdo en llamarlas malas palabras, estaría gritando cosas como: la puta que te parió, mierda, forra del orto, la re puta que te parió. grita mientras sube por el ascensor.
ayer leila me dijo que estaba enojada conmigo porque yo le había gritado. yo le dije que la verdad que nunca le grité, o no me acuerdo, pero el día que ella me dijo que supuestamente había pasado todo esto, que la llamé y le grité por teléfono, yo sé perfectamente que no la llamé ni en pedo.
sin embargo percibí que en algún momento leila se dio cuenta de que yo no era la que le había gritado, y se amigó conmigo. lo supe porque me contó que la del segundo se había ido a vivir con el del primero; la del séptimo estaba con el de su mismo piso, pero ella me confesó que en realidad me quería enganchar a mí con ese chico porque era joven y educado.
yo le dije que no gracias, pero igual no lo había visto nunca al pibe así que le pregunté si era buen partido y me dijo que sí.
finalmente, recordó que la del sexto le quería dar al plomero, y ahí ya se estaba riendo.
o sea que está re loca porque yo jamás la llamé ni le grité. qué misterio.
para mí fue arlette que ni siquiera vive acá.
después me dijo que me fuera a seguir escribiendo, y eso que yo jamás le había dicho que hago tal cosa, y me contó muy entusiasmada que ella estaba escribiendo haikus.
resulta que maría kodama le había enseñado y la verdad que ella no podía entender cómo es que había gente que la despreciaba así a maría, después de todo lo que ella lo aguantó.
yo le dije que a mí lo que más me molestaba era que maría kodama usara esos tapados de piel, pero leila ya no me entendió.
ahí me quiso prestar un libro pero cuando lo fue a buscar no sé qué hizo y se le cayeron un montón de libros encima, mi vida. la ayudé a ordenarlos y me fui.
no me crucé con el del séptimo. me pregunto si existirá posta.

lin

- Empiecen de nuevo. Si no tenemos comida..
Esta vez cantaron con más entusiasmo:
- ¡El enemigo nos abastecerá!
- ¿Por qué estamos luchando?
- ¡En defensa de nuestra patria! -gritaron los hombres.
- ¿Cuánto tiempo tiene nuestro país?
- Cuatro mil años.
- ¿Qué debemos hacer cuando ataca el enemigo?
- Retirarnos.
- ¿Qué debemos hacer cuando el enemigo se retira?
- Atacar.
- Una pregunta final. ¿Soy vuestra maestra?
- No; eres nuestra camarada.

ado

yo sé que me querés pero tu amor es una mierda.

drogadicta de mierda

yo solamente quería dormir.
te juro que yo solamente quería dormir con alguien.
no me importaba tanto la distancia corporal o el ruido de la tele.
yo solamente quería dormir.
me acuerdo cuando éramos chiquitas que te quedabas dormida primero.
y yo me ponía triste, y no dormía nada, salvo los domingos que dormía un poco.
pero igual había que levantarse temprano.
no taanto, pero a las nueve ya estaba en santa lucía.
vos venías muy de vez en cuando porque eras muy chiquita.
yo iba siempre siempre y me sentaba cerca de diana que nos enseñaba cosas como que no podíamos usar bikini, pero sí una malla negra y cómoda, y era muy importante que no se corriera con las olas.
después cuando me di cuenta de que era todo mentira, y que todas usaban bikini -hasta diana-, me enojé mucho con todos.
con vos también.
y ahí ya quería dormir sola, pero estando sola tampoco dormía.
(ahora ya hace mucho tiempo que duermo).
sucedió que cuando a mí se me pasó el enojo te enojaste vos, bastante más que yo.
pensé que se te iba a pasar, a lo sumo, uno o dos años, o tres más.
pero no, seguís enojada.
y querés dormir sola.
me pone triste, con lo lindo que es dormir con alguien, mismo aunque esté un poco lejos.
y nosotras que encima vamos a estar juntas para siempre.
no te enojes, yo te juro que solamente quería dormir con alguien.
yo solamente quería dormir.

yo sé que no estás dormida, dale, contestame. ¿te dormiste?

miércoles, 16 de octubre de 2013

amelot


dijiste eso, aunque no te acuerdes, yo sé que lo dijiste. lo gritaste.
no me lo dijiste a mí nada más porque había mucha gente, pero igual sé que me viste. yo estaba sola.
llamabas la atención ahí porque todas eran flacas en dimensiones sobrevaloradas.
vos sos tan linda y latina, aunque seas paliducha y mortecina.
ni te acordás lo que dijiste, pero dijiste eso mismo.
yo te vi que estabas tomando champán champagne del pico, le pic ou la bouche de la bouteille. y después hacías algo raro. como que te lo tirabas en la mano, y tomabas de la mano-canastita.
en el pasado nos habíamos visto solamente una única vez en el otro país nueve años atrás. comprando birra en la barra.
me trataste un poco mal pero sos tan linda. esa vez también se te rompió la cuerda.
antes de eso me habías escrito dos mails (¡en uno me contabas que tenías que besarme!), y antes de eso: silencio.
ahora siempre lo digo como pienso que lo dirías vos: 'testraño'.


2013

jenny

buenísima para nada,
(y sin moverme)
               me desdoblo.


dividenda,
soy recién nacida 
               todo el tiempo.
dividenda,
como si cada día pensara distinto.
porque yo 
         no tengo costumbres.

y en cualquier lugar 
puedo caer muerta.


estoy indefinida por lo que no me lastima,
y no quiero compararme
                 con lo venidero.


el cuerpo del prójimo:
es la peste.
el cuerpo del prójimo:
es mi cuerpo abollado.
                      [intimidad virulenta].
 
 
2008. 

domingo, 13 de octubre de 2013

sotelo

había un mico que no se se sentía ya mico y al que todo el tiempo dolíale la espalda.
estaba el mico una noche sentado en el mirador del acantilado intentando medir la
distancia que lo separaba de lo que brillaba en el cielo cuando el dolor de su espalda
comenzó a ganar fuerza.
desbordado ya por el sufrimiento movióse a diestra y siniestra cambiando la posición
de su espina dorsal, hacia arriba, y con fuerza, como nunca antes lo había hecho.
entonces de pronto ya no hubo vuelta inmediata a la horizontalidad: su estado vertical
había renovado el bienestar.
admiró de lleno las alturas; y lo que más lejos estaba hacia arriba, pensó, era la verdad
más perfecta.
mas tuvo que volver a la manada de micos que de a poco se le parecían, y con las hembras,
que de a más intervalos se le parecían también.
descubrió que ya no percibía a la manada principalmente por el olfato, sino que con su
vista y memoria era como mejor los reconocía.
no había ese fuerte olor a cavidades corporales, y eso fue lo último que sintió antes
de que volviera el dolor, y luego volvió a encorvarse con el paso del tiempo.


2009.